Isabel Forga | La sinceridad de la ficción
Sitio web y blog de la escritora Isabel Forga con información de sus novelas, poemas, entrevistas y artículos sobre aspectos literarios, culturales e introspectivos.
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La sinceridad de la ficción

Las personas siempre se han sentido fascinadas por las historias. Desde tiempos muy remotos ha sido así y tan solo el medio de narrarlas ha ido evolucionando. Si observamos en la actualidad una sala de cine o un teatro, podremos ver a cientos de personas completamente abstraídas en una historia que, aparentemente, no tiene nada que ver con sus vidas.

Y por supuesto, cada medio tiene sus tesoros propios. Alguien podría incluso preguntarse por qué seguimos escribiendo y leyendo novelas cuando existen formas más modernas de presentar una historia, mediante una película, por ejemplo. La respuesta a esa pregunta daría lugar a una extensa reflexión, pero de manera breve puedo señalar la riqueza indiscutible de una descripción literaria, el estímulo que la lectura supone para la imaginación al no tener una imagen frente a los ojos o la profundidad psicológica que se puede otorgar a los personajes a través de un texto.

Mi propia fascinación con las historias desde muy temprana edad me ha empujado a preguntarme de mil maneras qué es lo que nos lleva a relacionarnos con el mundo de la ficción hasta ese punto, aunque sea en grados y formas diferentes. Hay quienes al llegar al fin de una historia, narrada a través del medio que sea, abandonan por completo ese mundo de fantasía y vuelven a sus realidades sin mayor pesar. Otras personas, como yo misma, permanecen en el ensueño, lo hacen suyo y lo continúan reviviendo en el corazón.

Es cierto que existen mil teorías sobre esa atracción del género humano por la ficción y algunas ya han sido exploradas en otros títulos de este blog. Sin duda, las historias nos abren mente y espíritu, nos instruyen, nos entretienen, nos inspiran, nos enamoran, nos enseñan el valor de la empatía y nos ayudan a soñar. Pero voy a referirme a un aspecto más de nuestra relación con la ficción que no se suele mencionar porque, además de pasar desapercibido, suena bastante paradójico: la sinceridad que se esconde en toda historia.

En la novela Los enamoramientos (2011) del galardonado autor Javier Marías, encontramos las siguientes frases refiriéndose a los escritores a través de los ojos de un personaje:

«Son gente rara, la mayoría. Se levantan de la misma forma que se acostaron, pensando en sus cosas imaginarias que sin embargo les ocupan tanto tiempo».

Admito que la descripción me hizo reír en una primera lectura, pero esas “cosas imaginarias” se desarrollan en una dimensión independiente de ese plano circunstancial que la mayoría de las personas considera la única realidad válida. Lo cierto es que la ficción goza de su propia realidad, a través de la cual es a menudo más fácil comunicar verdades.

En mi opinión, las personas estamos tan acostumbradas a mentir en nuestra vida diaria, incluso sobre detalles insignificantes, que es precisamente a través de una gran mentira, como es la ficción, cuando podemos ser sinceros, tanto desde el punto de vista del que narra la historia como del que la recibe. Los escritores, por ejemplo, pueden poner en boca de sus personajes, todas esas verdades que subyacen en el alma humana. Y los lectores las perciben y las aclaman porque también se identifican con esa necesidad de sinceridad que vive en ellos. Hay una gran autenticidad en el ejercicio de crear una distancia con unos ciertos hechos y observarlos desde fuera. Sin duda, es una bella forma de aprender sobre nosotros mismos.

No podemos olvidar que filósofos y maestros de todos los tiempos han transmitido sus enseñanzas a través de historias, conscientes del poder de la ficción para sembrar verdades en el corazón humano.

6 Comentarios
  • Paulina
    Publicado a las 15:38h, 02 marzo Responder

    Como dice Isabel Allende en su conferencia Historias de Pasión (TED): What’s truer than truth? The Story.

    • Isabel Forga
      Publicado a las 16:50h, 02 marzo Responder

      Me haces un gran honor con esa alusión.

  • Tony
    Publicado a las 19:24h, 03 marzo Responder

    Es verdad que a todos nos atraen la historias, sin importarnos demasiado de donde vengan. Según mi forma de ver, creo que no hay mucha diferencia entre la realidad y la ficción, ya que son muchas las ocasiones en que la primera supera a la segunda, y otras veces, sucede lo contrario.

    • Isabel Forga
      Publicado a las 20:36h, 03 marzo Responder

      Así es, son planos distintos de lo que llamamos realidad. Gracias por comentar.

  • Beatriz
    Publicado a las 18:24h, 14 marzo Responder

    Yo no soy una persona muy leída, pero sí que me gustan las historias, lo que me ocurre es que me gusta que acaben bien. Lamentablemente, no siempre es así, y eso me desilusiona bastante, por eso me abstengo en más de una ocasión.

    • Isabel Forga
      Publicado a las 20:51h, 14 marzo Responder

      Gracias por el comentario de cualquier forma y espero que estas lecturas te animen a atreverte con otras historias. Es cierto que hay muchos tipos de finales, pero de todos se aprende, tal y como sucede con nuestra propia historia de vida.

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