Isabel Forga | La libertad más allá del personaje
Sitio web y blog de la escritora Isabel Forga con información de sus novelas, poemas, entrevistas y artículos sobre aspectos literarios, culturales e introspectivos.
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La libertad más allá del personaje

Concebir un personaje es ya un acto de libertad. Otorgar a un ente de la imaginación una historia de vida, una forma física propia y una personalidad determinada es una manera de trascender los límites que nuestra circunstancia nos impone. Entregarle además sentimientos que logren conmover a otras personas es alcanzar la dimensión más profunda que nuestra creatividad nos puede regalar. Crear personajes o abrazar personajes creados por otros, nos ayuda a entender la naturaleza de nuestra existencia.

Algunos autores incluso han ofrecido a sus personajes la clarividencia de conocer su condición, es decir, de saberse personajes. Por supuesto, este recurso es una forma de abrirnos los ojos a esa dimensión mayor que sobrepasa nuestra experiencia humana. Sólo cuando entendemos que también nosotros somos personajes en nuestra obra de vida, que es en realidad una maravillosa historia de aprendizaje continuo, podemos ir más allá de nuestro propio personaje y hablar de verdadera libertad.

La libertad, al contrario de lo que muchos piensan, no consiste en hacer todo lo que se desea cuando se desea. Eso es tan sólo otra forma de esclavitud, pues no hay nada que nos esclavice más que nuestros deseos. Es necesario aprender a observar esos deseos a una cierta distancia, como si no fueran propios, para empezar a visualizar la posibilidad de ser libres.

Alguien podría preguntarse si existe en ese desapego el riesgo de volverse insensible, cuando en realidad debería ocurrir todo lo contrario. Por ejemplo, seguir la trayectoria de un personaje es un ejercicio muy útil. Digamos que se puede vivir esa historia de forma muy intensa, sin riesgo de perderse en ella, y el corazón lo sabe. De igual manera, al concebirnos como personajes de nuestra propia historia, podemos concentrarnos en el sentimiento que trasciende y olvidarnos un poco de todo los demás. Es decir, sabernos entregar sin miedo a perdernos.

La mayoría de las personas vivimos a medias, precisamente por ese miedo a perdernos. Podría decirse que buscamos nuestra seguridad en el lugar equivocado, pues en verdad la única forma segura de vivir es entregándonos por completo y en todo momento a la experiencia de vida que nos ha sido regalada. Sólo a través de esa entrega, se puede crear una alineación perfecta con la existencia misma, y una vez ahí, ningún mal puede sobrevenir.

¿Pero en qué consiste esa entrega? Vivir completamente no implica una fiesta continua de placeres a través de los sentidos, sino una celebración de todo lo que nos ha sido ofrecido, dado que todo tiene una razón de ser. Sólo podremos ir más allá de nuestro personaje y empezar a vislumbrar la libertad cuando apreciemos, desde lo más profundo de nuestro ser y con sinceridad absoluta, la belleza que se respira tanto en los días soleados como en los tormentosos.

4 Comentarios
  • Tony
    Publicado a las 23:18h, 05 noviembre Responder

    Empiezo por decir que, en cierto modo, me identifico en gran manera con muchas de las realidades que transmite este interesante texto, pues casi siempre tiendo a pensar que las personas que me rodean son personajes, considerándome a mí misma uno de ellos. Y en cuanto a los deseos, tanto si llegan a cumplirse como si no, más bien nos esclavizan que nos liberan, aunque no sé si existe en algún caso la libertad total.

    • Isabel Forga
      Publicado a las 01:39h, 06 noviembre Responder

      Gracias por el comentario. El darnos cuenta de nuestra calidad de personajes es ya un paso importante hacia esa libertad.

  • Beatriz
    Publicado a las 18:59h, 06 noviembre Responder

    A mí me gustaría ser un personaje libre, pero no lo soy porque tengo obligaciones que yo misma me he impuesto. Cuando reparo en un personaje que considero libre, al indagar un poco descubro que tampoco lo es, por lo tanto veo difícil encontrar a alguien que me llene como tal.

    • Isabel Forga
      Publicado a las 02:49h, 07 noviembre Responder

      La verdadera libertad es independiente de las obligaciones cotidianas que todos tenemos porque funciona en un plano distinto. Una persona con la disposición espiritual adecuada podría sentirse libre incluso dentro de una prisión. Muchas gracias por tu lectura.

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