Isabel Forga | El instante fuera del tiempo
Sitio web y blog de la escritora Isabel Forga con información de sus novelas, poemas, entrevistas y artículos sobre aspectos literarios, culturales e introspectivos.
Novela, Ficción, Guerrera, Fantasía, Poemas, Filosofía espiritual, Viajes, Entrevista, Escritora, Luna, Sol, Mitología, Booktrailer, Batallas, Aventuras
963
post-template-default,single,single-post,postid-963,single-format-standard,cookies-not-set,ajax_updown,page_not_loaded,,no_animation_on_touch,qode-title-hidden,qode-theme-ver-12.1.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.4,vc_responsive

El instante fuera del tiempo

Los árboles se alzaban a ambos lados de la amplia avenida custodiando mis pasos mientras la tarde se extendía ante mí como una promesa…

Podría hablar del lugar exacto o de la edad que tenía, pero lo único importante fue que anclé el momento en mi ser y lo extraje del tiempo y del espacio para llevarlo siempre conmigo. La decisión no se debió a ningún acontecimiento memorable relacionado con aquel día, sino a la voluntad de conservar el estado de ánimo que me invadía sin razón aparente. Este instante volverá a mí cada vez que lo desee, me dije, y así ha sido. Más de treinta años han pasado y aún puedo invocar el momento y el sentimiento de lo que yo llamo un instante fuera del tiempo. No ha sido el único, pero sí fue el primero, o por lo menos, el primero consciente.

Esos momentos de consciencia más allá de lo que nos rodea o de las circunstancias en que nos hallamos, nos remiten directamente al centro verdadero de nuestro ser. ¿A qué me refiero con eso? A esa dimensión independiente del mundo exterior que permanece en calma en cualquier situación. Descubrir ese fondo inalterable, como a veces lo he llamado, no sujeto a los altibajos de la vida diaria, es lo único que puede apaciguarnos lo suficiente para aprender a disfrutar del vaivén de las olas de una forma distinta. Muchas personas lo descubren, por ejemplo, en el silencio de la meditación.

Siempre he sabido que también las historias nos proporcionan muchos instantes fuera del tiempo a los que podemos recurrir para desvincularnos del ruido que nos envuelve. Las experiencias que se esconden en un relato no están sujetas a la estructura temporal que solemos conceder a nuestros días, y pueden revivirse cada vez que se recorren en la imaginación. Así vemos que además de procurarnos entretenimiento, diversión y enseñanzas útiles para desenvolvernos en el mundo, las historias nos pueden abrir los ojos a dimensiones más profundas de nuestra existencia.

Desde siempre, el ser humano se ha nutrido de leyendas porque consciente o inconscientemente, necesita incorporarlas a su propia realidad para crecer con ellas. ¿Y si nos perdemos en ficciones y recuerdos no pasaremos por alto el momento presente? Siempre es fácil perderse en el pensamiento, pero los personajes conservados en el ser como instantes fuera del tiempo, más allá de sus nombres y formas, trascenderán los pensamientos y vivirán por siempre. Sólo al transformarlos en alimento del espíritu, perderán su identidad de simples personajes y podrán ser realmente, ya no sólo en el pasado en que fueron creados, sino también en el ahora. De igual forma, nosotros, en calidad de personajes de nuestra propia historia, podemos aprender a través de esos entes de ficción a trascender la sucesión de acontecimientos que tantas veces nos tortura y empezar a entender su verdadero valor.

Una vez más, las historias se convierten en un portal maravilloso para enriquecer nuestra experiencia de vida.

 

2 Comentarios
  • Pau
    Publicado a las 15:24h, 08 enero Responder

    Tengo en mente varios instantes fuera del tiempo que regresan a mí y me dan calma, me hacen sonreír y me llenan de gratitud. Son los mejores momentos de la vida.

    • Isabel Forga
      Publicado a las 02:12h, 09 enero Responder

      Esos momentos no pueden perderse nunca. Gracias por comentar.

Publica un comentario